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Publicación de la Corresponsalía de Prensa Latina en Sancti Spíritus, Cuba

Villa del Espíritu Santo, Monumento Nacional. Fundada en el centro de Cuba en 1514.

 

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Huella alemana en La Trinidad

 

Por Mayra Pardillo Gómez

 

 En la calle Desengaño, hoy Simón Bolívar, en la ciudad de Trinidad, se alza uno de los palacios más interesantes por su estilo colonial e influencias neoclásicas y por los vínculos que mantuvieron sus dueños con importantes figuras del siglo XIX.

   José Mariano Borrell y Padrón, hacendado azucarero de esta región central del país, ordena erigir esta mansión –que por esas cosas de la vida nunca llega a habitar-, en la cual pintores locales e italianos estamparon bellas decoraciones murales.

   Cuentan que las guirnaldas y figurillas fueron realizadas por el artista italiano Daniel D´Alaglio.

   Es también este decorador y pintor italiano quien embellece la hacienda del marqués de Guáimaro, ubicada en el Valle de San Luis o de los Ingenios.

   Posee el inmueble un amplio patio y una torre mirador desde donde se puede admirar el centro histórico de Trinidad, declarado por la UNESCO en 1988, junto al Valle, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

   De acuerdo con datos históricos José Mariano Borrell y Lemus (hijo) hereda parte de la edificación que en 1841 vende a María del Monserrate Fernández de Lara y Borrell.

   Un año después, al enviudar, la adinerada señora contrae nupcias con Justo Germán Cantero y es con el nombre de Palacio de Cantero que trasciende hasta nuestros días el hermoso palacete, donde actualmente radica el Museo Municipal de Trinidad.

   Cantero fue un gran impulsor de la industria azucarera. Compra en 1843 el tren de Derosne o máquina de vapor para instalarlo en el ingenio Güinía de Soto, de su propiedad, por lo que se convirtió en el primero en utilizar este adelanto en la centro sureña ciudad.

 

                  CANTERO ACOGE A NATURALISTA ALEMÁN

 

   También promovió el empleo del ferrocarril en la región y fue un defensor de las letras y la ciencia, apoyando al músico negro trinitario José Manuel Jiménez (Lico), quien alcanzó su fama en Alemania, así como al poeta Gabriel de la Concepción Valdés –Plácido- (1809-1844).

   El libro Trinidad y el Turismo, editado en 1954, señala que en las paredes del mirador del Palacio “escribieron con puño y letra numerosos hombres de nuestra historia, la impresión que les causaba ver a Trinidad desde ese lugar”.

   Asegura el volumen que “Allí todavía pueden leerse versos de Juan Clemente Zenea (1832-1871) y los Libres Pensamientos de Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido), quien tenía el hábito de separar los párrafos con la palabra otro”.

   Con este último compartió Cantero una cena en el ingenio Güinía de Soto y recibió y acogió en una de sus propiedades (casa de Magua) a Juan Cristóbal Gundlach, naturalista alemán, quien hizo estudios en la zona de Trinidad entre diciembre de 1855 y febrero de 1856.

   Gundlach (1810-1896) nació y estudió en Marburgo, Alemania, viajó a Cuba en 1838 después del doctorado y en este país realizó durante 57 años aportes fundamentales a las ciencias hasta su muerte, acaecida en La Habana.

   Estudios afirman que el Carpintero Real fue descubierto por este naturalista alemán en el extremo nororiental de la Ciénaga de Zapata a principios de 1850.

   Igual aporte realizó en el caso del Zunzuncito o pájaro mosca, endémico de Cuba y el ave más pequeña del mundo.

   Un relevante germano que pisó tierra trinitaria fue el sabio Alejandro de Humboldt (1769-1859), quien en opinión del educador José de la Luz y Caballero es el segundo descubridor de Cuba.

     Autor del libro Ensayo político sobre la isla de Cuba, donde da a conocer las características físicas y políticas de este país caribeño por primera vez en Europa, Humboldt se alojó en una mansión de Trinidad y paseó por la Plaza Mayor.

   Dejó constancia, por escrito, de todo lo que su mirada inteligente atrapó en esta ciudad centro-sureña, desde la flora y fauna hasta una reseña de la vida cotidiana de la localidad.

   La segunda figura alemana que estuvo en Trinidad, fundada en 1514, fue Gundlach, dedicado por más de una década a las ciencias naturales en Matanzas y después en La Habana (ambas al occidente del país), como colaborador del sabio cubano Felipe Poey.

   Gundlach es considerado hoy el padre de la ornitología cubana.

   La huella germana la destaca el Doctor en Ciencias Históricas, Hernán Venegas, al apuntar en la revista Siga la Marcha que “La región de Trinidad, en el sur de la isla de Cuba, sirve como un exponente de la acción alemana en la segunda mitad del siglo XIX” y cita ejemplos de varias casas comerciales que actúan en esa época en esta zona.

                      

                    PASADO Y PRESENTE DE UN PALACIO

 

   Volviendo a lo relacionado con Cantero, éste es considerado por los estudiosos como un típico esclavista de la época que le tocó vivir, aunque opuesto al maltrato a los esclavos y como un hombre que “gustaba del progreso social”.

   El y su esposa eran dueños de ingenios azucareros, hatos y sitios de crianza con dotaciones de esclavos, además de máquinas, ganado vacuno y tenían varias viviendas en Trinidad, Casilda y una en Sancti Spíritus, así como dos quintas de recreo.

   Con apenas 55 años, el 10 de agosto de 1870, la muerte sorprende a Cantero, mientras su esposa le sobrevive hasta los 80, falleciendo el 27 de julio de 1891. 

   Tras un largo período de restauración, el 8 de noviembre de 1980 se inaugura en el Palacio de Cantero el Museo Municipal de Trinidad.

   Este centro posee 15 salas, siete de las cuales están relacionadas con el ambiente colonial en lo referido al mobiliario, piezas de artes decorativas y objetos de uso, mientras una está vinculada a la familia cuyo apellido le da nombre a la mansión.

   A través de sus salas el visitante descubrirá el esplendor de una época, el modo en que vivían los ricos hacendados, unido a los nombres de sabios foráneos y letrados del país que la honraron con su presencia, dejando cada uno una huella indeleble.

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® El Nuevo Fénix. Fundado el 23 de diciembre de 1999. ISSN 1607-3428

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