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Publicación de la Corresponsalía de Prensa Latina en Sancti Spíritus, Cuba

Villa del Espíritu Santo, Monumento Nacional. Fundada en el centro de Cuba en 1514.

 

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Chinos en el centro de Cuba

Mayra Pardillo Gómez

Laboriosos, perseverantes, discretos y con una cultura milenaria que los avala, los chinos cultivan esas virtudes y las trasladan a cualquier parte del mundo donde van, algo que también los destaca en esta ciudad en el centro de Cuba.

En la actualidad en Sancti Spíritus, a unos 350 kilómetros al este de La Habana, hay algunos cientos de sus descendientes, herederos de sus rasgos físicos y tradiciones.

Sancti Spíritus, fundada en 1514 por el Adelantado Diego Velázquez, durante más de tres siglos fomentó su base económica en la explotación ganadera; posteriormente en la industria azucarera.

Cuando decae la esclavitud, los hacendados locales buscan una mano de obra supuestamente asalariada para sus fábricas de azúcar.

En Algunas notas sobre la presencia china en Sancti Spíritus, de la historiadora de la ciudad, María Antonieta Jiménez Margolles, se dan a conocer datos preliminares sobre esta inmigración que tuvo además un valioso aporte en las luchas independentistas.

Carecemos de datos precisos sobre el número de descendientes chinos que viven en Sancti Spíritus, resaltó Jiménez Margolles a Prensa Latina al hacernos entrega personal de su investigación.

PRIMEROS CHINOS EN SANCTI SPÍRITUS

 La derrota de China en la Guerra del Opio (1840-42) trajo consigo nefastas consecuencias, mientras los capitalistas ingleses sacan lotes de chinos hacia el Caribe, a los que llamaron contratados.

Los esclavistas cubanos al conocer que los asiáticos eran expertos agrícolas, inician la contratación de culíes chinos.

En 1847 arribaron los primeros chinos a La Habana y de inmediato fueron trasladados a los grandes ingenios de esa zona.

Comenzó así un negocio tan inhumano como la trata negrera. El mismo panorama de los esclavos africanos vivieron entonces los chinos en los barcos; amontonados en pésimas condiciones higiénicas para travesías que demoraban cuatro o cinco meses en llegar a Cuba.

En Sancti Spíritus, según avanzó el siglo XIX fue adquiriendo cierta importancia la producción azucarera y para 1859 tenía la jurisdicción 41 ingenios, de los cuales 18 poseían máquina de vapor.

El censo de 1862 reportaba a 223 chinos en Sancti Spíritus y otra fuente local refería que la población cobriza, incluyendo chinos y yucatecos, ascendía en 1867 a 315 y en 1872 a casi medio millar.

El periódico espirituano El Fénix, fechado en 1861, inserta en sus páginas algo inadmisible: la venta de un chino en mil 200 pesos.

Los ingenios de la jurisdicción espirituana les deparaban unas 14 horas de jornada, mala alimentación y pésimo alojamiento.

Documentos de 1869 narran sobre frecuentes muertes de chinos y era usual que se fugaran. Si eran apresados iban para el Depósito de Cimarrones, en la Real Cárcel, hasta que los dueños los reclamaban.

 EN LA INDEPENDENCIA DE CUBA

 La incorporación de los chinos a las guerras de liberación del siglo XIX fue evidente en la región central del país.

 En 1879, el propietario Federico Suárez señalaba que de 25 asiáticos que había contratado en 1875 sólo recontrató a 11 y mantenía tres en el campo, el resto había muerto, estaba enfermo, fue devuelto al Depósito y cuatro luchaban contra España.

 Había perdido casi la mitad, cuando ya estaban vigentes los acuerdos del Convenio de Pekín de 1877 que abolió esta contratación.

 No hubo nunca un chino traidor o desertor, acuñó el Generalísimo Máximo Gómez, para demostrar el valor y la audacia de estos hombres.

 Lucharon junto a los cubanos contra la colonización española y en 1870 un decreto del Presidente Carlos Manuel de Céspedes derogó los contratos firmados por los esclavistas.

Al Ejército de la zona central de Las Villas se incorporaron muchos combatientes chinos en la Guerra de 1868 y la Chiquita.

 Aquí se alzó con el General José Miguel Gómez el chino José Bu, que alcanzó el grado de Comandante y el capitán Andrés Lima, quien peleó a las órdenes del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia.

 DEDICACION AL TRABAJO

 El siglo XX reportó nuevas inmigraciones de chinos y en Sancti Spíritus el número aumentó.

 En 1908 es inscripta la primera bodega en el Registro Mercantil.

 Era un pequeño local, a una cuadra del centro de la ciudad, muy pulcro y ordenado, donde sobresalía la buena atención de su dueño.

 Existieron en el municipio de Sancti Spíritus 25 establecimientos propiedad de chinos, de 1908-1918, tales como centros gastronómicos, tintorerías, bodegas, quincallas y tiendas de ropa.

 El mencionado Registro refleja la existencia de 36 trenes de lavado de 1919 a 1923 y 47 bodegas de 1924 a 1933.

 Los nombres de los negocios reflejan nostalgia: Cantón, República China, Joven China, Gran China, El Asiático y La Cantonesa.

 Fundan la Asociación Progresista de Chinos Republicanos y La Colonia China. Para 1980 la ciudad de Sancti Spíritus carecía de una organización representativa para estos inmigrantes.

 Esta población fue ascendiendo por nuevas inmigraciones posteriores a 1930, como demuestran los censos de 1919 y 1953.

 En Cuba varias frases se vinculan con estos abnegados hombres y mujeres venidos desde tierras lejanas, tales como "No lo salva ni el médico chino" o "paciencia china".

 Tanto aquí, como en otras zonas del país, son muchos los que a la sangre africana y española unen otras tantas gotas de sangre china.

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® El Nuevo Fénix. Fundado el 23 de diciembre de 1999. ISSN 1607-3428

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