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Publicación de la Corresponsalía de Prensa Latina en Sancti Spíritus, Cuba

Villa del Espíritu Santo, Monumento Nacional. Fundada en el centro de Cuba en 1514.

 

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El Espíritu Santo y sus 505 años

 Por Raúl I. García Álvarez

Fotos Garal

La villa del Espíritu Santo, hoy Sancti Spíritus,  en el centro de la mayor de las Antillas, llega  a su 505 aniversario de fundada por los españoles en 1514.  

La cuarta villa cubana plena de esplendor, de reanimación de sus valores patrimoniales e integración de modernidad  sigue apostando a que su centro histórico sea reconocido por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad. 

El derrotero de la antigüedad espirituana se enmarca en la zona que ocupa la Iglesia Mayor, el Teatro Principal y el Puente Yayabo, con sus calles empedradas, viviendas y otros exponentes como balcones, puertas, verjas , llamadores y fachadas de los siglos XVIII y XIX .

 Leyendas y décimas mantienen la lozanía del puente sobre el río Yayabo, considerado la única joya de su tipo en Cuba y que espera ser empedrado para como dice el poeta “ver andar por los adoquines al Güije que se sumerge en las aguas del caudaloso”.

 Unido al restablecimiento de sus valores históricos, culturales y sociales  se potencia  el desarrollo turístico con la participaron de instituciones y las mansiones que sus moradores convierten en filigranas de la época. 

Los monumentos nacionales convergen en el pequeño cerro, que por ser la zona prominente el colonizador colocó el templo católico, la Parroquial Mayor con más de tres siglos de existencia, acompañada por el puente sobre el Yayabo y el Teatro Principal.

 Puente de cinco arcos

Este viaducto que data del siglo XVII es el único  de cinco arcos abovedados que existe en Cuba. Es apreciado como una de las joyas coloniales del centro de la isla.

 Según datos del Archivo de Historia desde la segunda mitad del siglo mencionado los espirituanos solicitaban la ejecución de un puente que permitiera  el paso hacia el sur del territorio dado el aumento del comercio.

 Fue el intendente  Procurador General, Don Vicente Valerino quien presentó la iniciativa que uniría las márgenes del caudaloso.  En  1771 se realiza el primer proyecto  que tuvo que esperar a 1817 para comenzar la obra por un antiguo camino carretero.

 Esta monumental edificación se realizó con el aporte popular, entre los que se encuentra el del obispo Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa (Obispo Espada) en su segunda visita a Sancti Spíritus en el año 1819.

La obra estuvo dirigida por los maestros albañiles Don Domingo Valverde y Don Blas Cabrera, empleando como materiales ladrillo, cal y arena. La mano de obra la pusieron los presos del municipio. Fue terminado en el año 1831. 

Según especialistas la estructura está en perfecto estado y conserva su encanto  en el centro urbano que nació a la vida en la segunda década del siglo XVI. 

La Iglesia Parroquial Mayor

El  Templo del Espíritu Santo es la construcción más antigua, data del 1522, erigida de forma humilde y con materiales dóciles al momento del traslado de la villa junto a las márgenes del Yayabo. 

Con evidentes características mudéjar está integrada por una planta uninave con torre y campanario, cubierta de tejas criollas y madera puramente trabajada formando tres faldones, harneruelo, esquineros, canes y tirantes.

 El arco que separa la nave del altar, es el único de su tipo que existe en el país. 

El actual edificio es de mediados del siglo XVII. En el primer templo, Fray Bartolomé de las Casas pronunció el famoso sermón con que inició en Cuba y llevó a México en su medio siglo de lucha a favor de los indios.

Dos insignes parroquianos están muy ligados a la construcción de la iglesia el Sargento Mayor Don Ignacio de Valdivia quien pagó los honorarios para la fabricación de los materiales y Don Pedro Pérez de Corcha quien costeó la Capilla del Rosario,

Y es en esta insigne obra patrimonial donde, según la leyenda vive el Güije de piel oscura y brillante, y de ojos saltones que deambula por un túnel que sale desde su presbiterio y llega al caudaloso Yayabo.

 También se habla de un peregrino que talló una imagen de Cristo y después desapareció; el robo por los piratas de un gallo de oro que tenía el altar mayor y una dama que pidió fuera enterrada debajo de la puerta principal para pagar por sus pecados, en fin, riquísimas expresiones del patrimonio intangible. 

La zona colonial

El asentamiento de la villa era zona poblada por aborígenes que la llamaban Magón. Hasta allí llegaron los enviados del Admirante Diego Velázquez con la encomienda de la corona de evangelizar a los incrédulos nativos.

 Crónicas que se conservan en los Archivos de India, España, aseveran que la población fue fundada en tierras de grandes arboledas, de cedros y ceibas, en llanura fértil,  ambiente silvestre de la región india de Magón.

 Nació junto al río Tuinicú, en plena colonia indígena, pero por diversas  razones –ecológicas y de poca riqueza natural- los conquistadores y sus séquitos se mudaron al este a unos ocho kilómetros a orillas del Yayabo.

Aquí nació, porque vestigios no existen, la leyenda de que una plaga de hormigas horadaban el ombligo a los recién nacidos y eso causó pavor entre los pobladores que deciden abandonar la zona.

 Estudios ponen entre las lógicas causas de la mudada conflictos entre funcionarios, necesidad de mejor ubicación geográfica y el requerimiento de una población indígena mayor para las encomiendas.

 A inicio las construcciones eran guano y tabla, provocando continuos y considerables incendios que motivaron en 1786 aplicación de la primera regulación urbanística, al prohibirse este tipo de obras en el centro de la ciudad.

Con el empleo del embarro y tejas comienza a crearse un centro histórico de gran originalidad, donde dominan las edificaciones de una planta. Las fachadas, con influencias moriscas, aparecen sencillas, poco ostentosas, y se multiplican puentes, plazas y plazuelas.

 Con ese placer de vivir entre casonas coloniales y calles empedradas los espirituanos celebran el 505 aniversario de fundación de la villa, donde por primera vez  y  del rezo y la cólera del padre de las Casas se levantó la voz de la condena a la esclavitud y al maltrato a los indígenas.

 

 

Hasta la Victoria Siempre

 

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® El Nuevo Fénix. Fundado el 23 de diciembre de 1999. ISSN 1607-3428

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