José Martí, Héroe
Nacional de la República de Cuba
1. Biografía
del autor
2. Obras
· Martí
periodista
· Martí
pensador
· Martí
escritor
3.
El autor y su obra en la red
·
Direcciones principales
·
Datos
biográficos
·
Obras
4.
Cronología: José Martí (1853-1895)
o
Teatro
o
Poesía
o
Cuentos
o
Otros
textos
Otras conexiones a sus obras
1. Biografía
del autor
José Martí nació en La Habana
el 28 de enero de 1853. Hijo de los españoles Mariano Martí y Leonor
Pérez, su vida fue una auténtica lucha a favor de la libertad en Cuba y
para Cuba. Desde su juventud fue simpatizante del levantamiento del 68,
lo que le supuso al año siguiente su primer paso por la prisión por
conspirador. En 1871 fue desterrado a España, donde aprovechó para
estudiar Filosofía y Letras y Derecho. En 1875 comenzó un periplo de
años de constantes viajes a México (donde se casa el 20 de diciembre con
la camagüeyana Carmen Zayas Bazán), Guatemala (donde conoció a María
García Granados, la famosa «Niña de Guatemala» de sus Versos
sencillos) y Nueva York, tras el que regresó temporalmente a Cuba
en 1878. Trabajó allí como profesor, pero sin abandonar su constante
preocupación política, y vio nacer a su hijo José Francisco el 22 de
noviembre. En 1879 fue descubierta la conspiración que organizaba con el
Movimiento, y fue desterrado de nuevo a España, para en 1880
establecerse como periodista en Nueva York, donde comenzó a contactar
con militares cubanos, como el general Calixto García, y donde entró a
formar parte como presidente del Comité Revolucionario Cubano. Pasó una
pequeña temporada en Venezuela durante 1881, de donde también fue
expulsado por causas ideológicas, para volver a Nueva York en 1882 y
dedicarse allí a preparar la revolución final que consiguiera la
independencia de Cuba: además de escribir y publicar Nuestra América
el 10 de enero de 1891 en La Revista Ilustrada de Nueva York,
consiguió dinero, armas, embarcaciones, entrenó a los revolucionarios,
buscó apoyo internacional y mantuvo el espíritu de rebelión de los
cubanos, para lo que realizó diversos viajes por países de
Latinoamérica. En 1895, cuando todo estaba preparado, les fue confiscado
el contingente logístico por parte del gobierno estadounidense, y contra
viento y marea lograron prepararlo todo para, en mayo de 1895 Martí,
junto con Máximo Gómez y otros más, desembarcar en Playitas y avanzar
tierra adentro para reunirse con otras fuerzas revolucionarias. El 19 de
mayo de aquel año las fuerzas del Apóstol, sobrenombre por el que ha
sido conocido después por sus compatriotas, se enfrentaron al ejército
español en Dos Ríos, batalla en la que murió el 19 de mayo el inspirador
y héroe de la independencia cubana sin que sus compañeros pudieran
siquiera rescatar su cuerpo.
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2. Obras
En
José Martí encontramos ya los rasgos que caracterizarían una de las
épocas más fecundas no sólo para el arte, sino para todas las
manifestaciones artísticas y humanas acaecidas con el cambio de siglo.
Lo que se ha dado en llamar Modernismo surge ya en su prosa
audaz y en su profunda poesía, pero no sólo ahí, sino en cualquiera de
las demás expresiones literarias que conforman un todo en el caso de
Martí.
Martí
periodista
Entre 1880 y 1892, José Martí
publicó más de cuatrocientas crónicas sobre Hispanoamérica, Estados
Unidos y Europa, así como un centenar de acertados y bellos retratos. Su
publicación corrió a cargo de diarios como La Nación de Buenos
Aires, La Opinión Nacional de Caracas, La Opinión Pública
de Montevideo, La República de Tegucigalpa, El Partido
Liberal de México y Las Américas de Nueva York. En el
conjunto de su obra, la parte periodística ocupa voluminosamente casi la
mitad de su producción literaria, dato que redunda si observamos que la
mayoría del resto de su producción apareció primeramente publicada en
periódicos.
No se debe menospreciar este
aspecto no ya en la obra de Martí, sino en la de otros autores
modernistas como él, pues la prensa escrita fue el medio de difusión de
un estética identificativa de un grupo muy amplio de escritores,
pensadores y artistas de finales del siglo XIX y principios del XX. En
Martí, por ejemplo, sus crónicas sirvieron para introducir elementos tan
variopintos y alejados entre sí como los consejos para dormir con gorra,
las nuevas vajillas para tomar el té, las guerras y la política
internacional, la educación, la arquitectura, la moda y todos aquellos
adelantos vinculados a la ciencia y a la literatura. Todo ello no fue
óbice para que reflexionara sobre la ética y la condición humana
mediante imágenes detalladas, información exhaustiva, gracejo narrativo
y un estilo personalísimo que le llevó a ser una de las más genuinas
personalidades periodísticas del momento, entremezclando rasgos del
género en Francia con otros adquiridos en su estancia en Nueva York,
donde colaboró en algunos diarios como The Hour o The Sun.
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inicio
Martí
pensador
Sin duda, la faceta que ha
hecho de José Martí algo más que un mito fue su ideario político. A
pesar de que su lucha directa se circunscribió a «su» Cuba, concibió la
libertad de los países de Latinoamérica como un todo. Su idea de
libertad nunca pudo partir de la República española, pues la
inconsecuencia de lo que ésta propugnaba con los hechos que Martí
observaba en la «Metrópoli» le convenció de que el problema cubano sólo
podría ser resuelto fuera de los marcos políticos del poder español.
Las dos tesis principales del
pensamiento martiano son, por una parte, abogar por la entrega de la
riqueza nacional, cuya distribución exclusiva en pocas manos le parecía
injusta; por otra, la cuestión indígena que afrontan las jóvenes
naciones americanas como uno de los más tristes resultados de la
dominación colonial sufrida, en la cual los indios fueron aplastados y
reducidos a la condición de bestias; resucitarles el hombre que llevan
dentro debe ser la tarea primera de todos aquellos que aspiren a una
patria libre. El futuro de la revolución americana está vinculado, en su
opinión, a la raza indígena y a la unión de los pueblos, pues sin ella
no habría garantía alguna de triunfo para esa revolución. Precisamente
por ello se opuso siempre a la intervención del autoritarismo militar
que se había intentado imponer al movimiento revolucionario y no se
identificó nunca con éste. Según el Apóstol, independizar a Cuba era,
primero, arrancar de América los últimos restos del colonialismo español
y, segundo, afianzar la unión de las jóvenes repúblicas
hispanoamericanas para contener así los impulsos imperialistas de los
Estados Unidos.
El testimonio político más
importante de Martí es su ensayo titulado Nuestra América: no
es un manifiesto americanista en el que se predique un fatuo
nacionalismo o en el que se cante la superioridad de los valores
autóctonos de los pueblos de hispanoamérica, sino que plantea,
fundamentalmente, un programa político-cultural establecido de acuerdo
con las necesidades más urgentes del continente. No hay romanticismo en
la afirmación del hombre natural, de la Naturaleza americana. La
afirmación de estos elementos cumple una determinada función política
porque únicamente a partir de ellos podrá realizarse una liberación
total. Nuestra América no es un canto a un pasado glorioso ni
una invitación de retorno a él. Martí, que está mucho más cerca de Marx
que de Rousseau, afirma lo natural para poder mostrar mejor el proceso
de inversión de valores producido por el dominio colonial. Con la
colonización se impuso para América una serie de costumbres y
tradiciones que impidieron el desenvolvimiento de sus culturas nativas.
De esta manera se produjo la típica sustitución de valores que toda
potencia imperial realiza, y por la que se engendran las colonias. Este
deplorable cuadro lo describió Martí con plasticidad asombrosa al
escribir:
«Eramos una visión, con el pecho
de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño. Eramos una
máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el
chaquetón de Norte América y la montera de España.»
Una de las preocupaciones
máximas que plasma Martí aquí es la integración de todos los cubanos
bajo una única bandera de amor y respeto al hombre, que, a su juicio,
debía ser la norma suprema de la futura república:
«Yo quiero que la ley primera de
nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del
hombre. En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que
reciba cualquier mejilla de hombre.»
El humanismo que desprenden
estas palabras es la constante más profunda del quehacer político
martiano, y la piedra angular de la reconstrucción del movimiento
revolucionario cubano.
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Martí
escritor
Si sus incursiones en el
teatro (Abdala, Adúltera y Amor con amor se paga)
no tuvieron mucha fortuna, su única irrupción en el mundo de la novela,
Amistad funesta (Lucía Jerez), si bien no podemos decir que sea
una obra maestra del género, sí introduce por primera vez en el mismo
los rasgos que caracterizarían a la novela modernista (o lírica,
denominada por muchos críticos), especialmente en lo referido al
lenguaje, insólitamente plástico y musical, de gran aliento imaginativo
y de brillantez expresiva, lo que lo acredita como un gran prosista y
como iniciador de una época, la modernista, que con él se abre.
Una de las incursiones
literarias más sorprendentes y atrevidas de Martí son sus cuentos,
especialmente los publicados en La Edad de Oro, revista
infantil editada íntegramente por él, que salió a la luz entre julio y
octubre de 1889. Sorprendente porque extraña que el Apóstol, metido de
lleno en empresas políticas y revolucionarias, dedicara gran parte de su
valioso tiempo a una tarea tan poco productiva entonces como la
literaria, y más si cabe si consideramos que iba dirigida a los niños.
La respuesta está en su espíritu y sus proyectos revolucionarios. Con la
lectura de los cinco números que salieron a la luz de la revista el
lector puede darse cuenta de que no es literatura «sólo» para niños: su
función es netamente educadora, pero en un sentido más amplio, y ello es
debido al ideal político-social de Martí, en el que el niño es el
futuro, y ese futuro debe ser de progreso y de virtud. Para conseguir
los fines que persigue (léase libertad, búsqueda de la verdad,
americanismo, utilidad, independencia de Cuba, desarrollo) hay que
educar al niño adecuadamente, pues él es la base de un futuro mejor. Su
idea de la pedagogía no es la de enseñar la realidad a los niños, sino
dársela a comprender, presentársela de modo que la puedan entender, para
que lleguen a participar de los grandes problemas de América, como el
racismo (en «El Padre Las Casas»), la desigualdad social, la pobreza (en
«Los zapaticos de Rosa», «La muñeca negra», «Los dos príncipes»), la
libertad (en «Tres héroes») y problemas universales como la bondad moral
y las virtudes (en «La perla de la mora», «Cada uno a su oficio», «Nené
traviesa», «El camarón encantado»), o la muerte, tan presente en muchos
cuentos. A todo ello, unirá un estilo sencillo pero bello, tratando de
hacer del
deleite una vía y una manera de
aprendizaje. En sus cuentos infantiles podemos ver una particular
ordenación gramatical y un uso de términos-clave que se repiten a lo
largo de ellos en posiciones estratégicas. Su sintaxis lineal, fluida,
ordenada, sin interrupciones, con abundancia de conjunciones, más
propias del lenguaje infantil, les confieren cierto sentido y
musicalidad que hacen de ellos auténtica y bella literatura.
Cierto tono infantil
encontramos también en Ismaelillo, su primer libro de versos,
que abre su incursión en la parcela que con mayor acierto cultivó. Si
dotó a su prosa de un lenguaje cuanto menos novedoso para el género, sus
intuiciones poéticas plasmadas en las quince epifanías dedicadas a su
hijo ausente abren definitivamente el camino hacia la nueva estética
modernista. El autor cuenta allí un viaje por los mundos del sueño,
impulsado por la persecución arrebatada de sus visiones, y lo hace desde
la naturaleza lírica e íntima de un mensaje hondo, grave y universal,
expresado en un lenguaje veloz, de aparente despojamiento verbal, de
metros breves y saltarines, pero que encubren toda una serie de
metáforas recias y profundas que distinguen el pensamiento de Martí.
En Versos libres,
recopilación de poemas posterior a su muerte pero que él dejó casi
preparado para la imprenta, imprime esa misma óptica visionaria, pero
ahora con mayor dramatismo y con un temple agónico más acerado, que
luego también continuará en otros poemas de la misma época (que
aparecieron en diferentes diarios y publicaciones en vida del autor,
para ser recogidos luego bajo el título de Flores del destierro).
En los «endecasílabos hirsutos» (como él describió) de sus Versos
libres confluyen bajo la forma métrica de verso blanco (idéntico
metro, el endecasílabo, pero sin rima alguna) todas las tensiones que le
salpicaron en su vivir diario: desde la circunstancia inmediata, el
destierro y la nostalgia de su patria, hasta su sed de amor y dolor, su
recio sentido moral de libertad, justicia y deber; vemos el concepto de
la existencia como lucha perenne de autoconstrucción, como pugna
constante y angustiosa por llevar a cabo sus fidelidades con la vida.
También encontramos en ese poemario la preocupación por la poesía misma,
por el vislumbre de posibilidades y sus preferencias: el rechazo del
artificio y la defensa de una poética de lo natural (idea que plasmó en
otros muchos de sus textos).
Su preocupación por la armonía
de lo natural dará paso a la cima más alta de su arte, los Versos
sencillos, crónica lírica fragmentaria de su vida, donde deshoja
versos cristalinos a la vez que enigmáticos y oscuros que alcanzan las
cotas de mayor profundidad de su obra. Los versos entrelazados rezuman
sencillez y emoción, y muestran la fusión pueblo-poeta-naturaleza desde
lo cercanamente biográfico, expresado desde el sincero temblor poético,
desde la serenidad y desde la fuerza.
La voz poética de Martí se
plasmó desde tres manantiales
vitales: la voz dolorida pero
entrañable del hombre deshaciéndose y haciéndose a sí mismo en la
precariedad de su vivir; la voz y más desde la fuerza del pleno pulmón
emitida por la Naturaleza o el Universo; y una voz recóndita, que desde
la trascendencia quiere asegurarse un lugar firme entre las certezas
humanas. Y todo ello para llegar a dar una declaración de amor y
libertad firme, sin fisuras, que hacen de su obra, corta en años pero
intensa en sentido, un mensaje compacto, bello y armoniosamente sincero.
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4.
Cronología: José Martí (1853 - 1895 )
1853, 28 de Enero:
Nace José Julián Martí y Pérez en la Habana , en la calle Paula, modesta
construcción colonial de dos plantas; su padre es el celador de policía
Mariano Martí y Navarro, valenciano, y su madre doña Leonor Pérez,
canaria. Lo bautizan en la iglesia de Santo Ángel el 12 de febrero del
mismo año.
1857.
La familia se traslada a España con su primogénito, de cuatro años. Don
Mariano renuncia a su puesto.
1859.
Regreso a la Habana. El hogar de los Martí aumentando con una nueva
hija, se instala sucesivamente en la calle de Merced 40, Ángeles 56,
Industria 32... Martí concurre a la escuela municipal del barrio de
Santa Clara.
1862, el 23 de Octubre:
Carta de Martí a su madre antes de cumplir los diez años; le habla del
caballo y del gallo fino, da noticias de la salud del padre y se despide
como "su obediente hijo que la quiere con delirio". Don Mariano es
capitán pedáneo en el caserío de Caimito en Hanábana; el hijo lo ayuda
con su buena letra.
Navidad de 1863:
De vuelta a la Habana, Martí continua sus estudios en el colegio San
Anacleto, donde conoce al que seria su amigo fraternal, Fermín Valdés
Domínguez.
1868, el 10 de Octubre:
Comienza la revolución separatista con el incendio de Bayamo; su jefe es
Carlos Manuel de Céspedes. Martí de 15 años, es alumno del colegio de
San Pablo, a cargo del poeta, educador y mecenas Rafael María de Mendive,
quien, al cumplir el niño los 13, había solicitado su admisión en el
Instituto de Segunda Enseñanza costeándole los estudios Bachiller.
Durante ese mismo año, Martí escribe sus primeros versos: A mi madre,
Carta de madrugada (a sus hermanas) y a Linda hermanita mía.
1869, el 19 de enero:
Martí publica su periódico --único número-- "El Diablo Cojuelo".
1869, 22 de enero:
Tiroteo del circo-teatro Villanueva. La función había sido anunciada a
beneficio de "algunos insolventes" ( los cubanos en armas ), y la
preferencia por el color azul, que era el de la bandera de Yara, las
estrellas en los adornos y el pelo suelto de las mujeres, sumado eso a
los gritos de viva Céspedes y ya revolución, oídos en la función del día
anterior, alertaron a las autoridades y provocaron esa noche la
irrupción en la sala de una tropa de Gastadores Voluntarios al grito de
viva España.
1869, el 25 de enero.
Aparece el periódico "La patria libre", dirigido por Martí y Fermín
Valdez Domínguez. En él se publica Abdala, poema dramático de Martí: es
una clara alusión, apenas velada la forma, de los acontecimientos que
vive la Isla y el ánimo de los patriotas. Don Mariano no puede contener
su indignación al leer el periódico (primero y único numero). Prisión y
ulterior destierro de Mendive.
1869, el 4 de Octubre:
Después de la revista en el Campo Marte, un escuadrón de Gastadores
Voluntarios pasa por la calle Industria. Martí, asomado a la ventana de
los Valdés Domínguez, junto con Sellén y Monsieur Fortier --el profesor
de francés--, ve pasar a un ex condiscípulo de los días de Mendive,
enrolado con los Voluntarios; hay, de una y otra parte, sonrisas,
gestos, injurias y amenazas. Esa noche registran la casa de los Valdés
Domínguez y encuentran una esquela firmada por Fermín y José Martí,
dirigida a es ex compañero: "¿Has soñado tu alguna vez con la gloria de
los apóstatas? ¿Sabes cómo se castigaba en la antigüedad la apostasía?
Esperamos que un discípulo del señor Rafael María de Mendive no ha de
dejar sin contestación esta carta."
1870, el 5 de marzo:
Presidio Departamental . Martí ha declarado ser el único autor de la
carta y es condenado a seis años de prisión. (Fermín Valdés Domínguez, a
seis meses.)
1870, el 4 de abril:
José Martí, de diecisiete años, "el 113 de la Primera Brigada de
Blancos". Lleva grillete al pie y cadena a la cintura; trabaja en las
canteras de San Lázaro ( como a dos kilómetros de la cárcel). De esa
época es el retrato que envía a la doña Leonor: Mírame, madre y por tu
amor no llores: / si esclavo de mi edad y mis doctrinas, / tu mártir
corazón llené de espinas, / piensa que nacen entre espinas flores.
1870.
Después de cinco meses de prisión, enfermo, es indultado, por mediación
de un amigo del capitán general, don José María Sardá, catalán,
arrendatario de las canteras de la Isla de Pinos, a cuya finca El Abra
es trasladado Martí. Allí permanece, desde el 5 de septiembre, bajo la
responsabilidad y vigilancia de su protector.
1871, el 15 de enero:
Martí es desterrado, a bordo del Guipúzcoa, rumbo a Cádiz. En la carta a
su maestro Mendive, antes de embarcar para España, le dice: "He sufrido
mucho, pero tengo la convicción de que he sabido sufrir".
1871.
Madrid: vive en una buhardilla, de una casa de huéspedes: Calle del
Desengaño numero 10. Se matricula en la Universidad Central de Madrid,
da clases, sigue enfermo de una lesión interna que le dejara el presidio
--lo que le obliga a operarse, en dos oportunidades--; lo atormentan la
soledad, el recuerdo de las canteras, de su hogar, de su lejana patria.
Escribe cartas, artículos que no siempre se publican, y edita un
folleto, con la protección de Carlos Sauvalle: El presidio político en
Cuba.
1871, el 27 de Noviembre:
Fusilamiento, en la Habana, de ocho estudiantes, victimas de la cobardía
de un tribunal militar. Al cumplir el primer aniversario de ese hecho,
Martí escribe una proclama que pega en las paredes de las casas:
"Póstrense en hinojos...!", y una oda, A mis hermanos muertos del 27 de
noviembre, inflamada de pasión patriótica: cuanto se llora como yo, se
jura!...Mata, déspota mata! / para el que muere a tu juro impío, / el
cielo se abre, el mundo se dilata.
1873.
El rey Amadeo abdica la corona de España y se proclama la República, con
Castelar. Martí reclama la independencia de Cuba. Castelar declara que,
antes que republicano, es español.
1874, Zaragoza:
El 30 de Junio Martí rinde el primero de sus exámenes de grado en la
Universidad Real de Zaragoza: la licenciatura de Derecho. Y el 24 de
octubre del mismo año obtiene, con las mejores calificaciones, la de
filosofía y letras. Pobreza, mala salud, primera pasión amorosa. Escribe
su drama. Adúltera.
1874, Diciembre:
Parte rumbo a Francia; en Paris conoce a Víctor Hugo, visita el
cementerio de Pére Lachaise y las tumbas de los grandes del pasado:
Abelardo y Eloísa. Embarca en Southampton rumbo a México, con escala en
Nueva York.
1875, Febrero:
Desembarca en Veracruz. Es el México que preside Lerdo de Tejada. Su
familia lo espera. Por razones de vecindad --Los Martí vivían en dos
modestas habitaciones en un edificio de la calle de la Moneda--, los
ampara el generoso don Manuel Mercado, secretario del Gobierno federal y
senador de la Republica. Ha muerto Ana, la hermana predilecta. Martí
escribe un poema que comienza: Es hora de pensar. Pensar espanta /
cuanto se tiene el hambre en la garganta. Presentado por Mercado,
colabora en la "Revista Universal" con unos boletines de actualidad,
política y arte, que firma Orestes.
1875-1876
Martí en México. Periodista. Poeta. Traductor. Cronista de Política,
teatro y arte. Estrena en su obra teatral Amor con amor se paga y se
enamora de la actriz Concha Padilla, que la representa. (También de
Rosario, "la de Acuña".) Conoce a la que mas tarde habría de ser su
esposa, la cubana Carmen Zayas Bazán.
1876.
Diciembre: Parte a la Habana, con pasaporte mexicano a nombre de Julián
Pérez (José Julián Martí y Pérez era su nombre completo), a buscar
cartas que lo acrediten en Guatemala.
1877.
Guatemala. José María Izaguirre, un cubano distinguido, es director de
la Escuela Normal donde Martí profesa la cátedra de literatura
extranjera y la de historia de la filosofía. Le llaman "el doctor
Torrente". Concurre a la tertulia del general Miguel García Granados,
cuya hija (La niña de Guatemala) era su alumna en la Escuela Normal. En
diciembre parte a México, a casarse con Carmen Zayas.
1878, Enero:
Martí tiene veinticinco años; regresa, casado, a Guatemala y asiste al
entierro de María García Granados. El dictador, Justo Rufino Barrios,
depone a Izaguirre; Martí renuncia a sus cátedras.
1878, Julio:
Parte de Guatemala, rumbo a Cuba, con su mujer Carmen Zayas, pasando por
Honduras.
1878, 3 de septiembre:
La Habana. Hay tregua política; Martí es pasante de un despacho de
abogado; profesor. Nace su hijo José ( que sería el Ismaelillo de su
tomo de versos ) el 12 de noviembre de ese año.
1879, Septiembre:
Deportado, "por irremediabilidad política", según Carmen Zayas Bazán,
parte rumbo a Santander. Vive dos meses en España, asiste al casamiento
de Alfonso XII; arregla los asuntos jurídicos de Miguel. F Viondi y
visita a Cristino Martos. En diciembre de ese mismo año vuelve a
Francia; conoce a Sarah Bernhardt y a Flammarion Carmen, desde la
Habana, no depone su actitud hostil y se retrae con el hijo.
1880, 3 de enero:
Nueva York, Primera lectura política en el Steck Hall, al lado del
general Calixto García. Preparación de la "guerra chiquita"(fracasada).
1880.
Llama a su lado a la mujer y al hijo; publica en un inglés deficiente
artículos en "The Hour" y en "The Sun": crónicas sobre política y letras
europeas. Vive en casa de Carmita Mantilla, 51 East 29 th Street.
Despues de cinco meses de nuevo ensayo matrimonial, con Carmen y el
hijo, ésta regresa a Cuba. Martí sale para Caracas.
1881, Marzo:
Venezuela. Martí dicta clases en el colegio de Santa Martí, y literatura
en el colegio de Guillermo Tell Villegas. Colabora en "La Opinión
Nacional" y funda la "Revista Venezolana". Publica una loa a Cecilio
Acosta, que acaba de morir, y el dictador, Guzmán Blanco, lo obliga a
abandonar el país. ("Déme Venezuela, en que servirla: ella tiene en mí
un hijo.") Sale rumbo a Nueva York, en Julio de 1881.
Agosto de 1881 - enero de 1895:
Vida de Martí en Nueva York. Trabaja para los editores Lyons and Co. Y
Appleton; colabora en "La Opinión Nacional" de Caracas y en "La Nación"
de Buenos Aires. Simple newyorker, su "honda era la de David" (Andrés
Iduarte).
1882:
Publica el Ismaelillo, dedicado a su hijo ausente. Reúne sus Versos
libres, y al mismo tiempo sus Endecasílabos hirsutos, que no publica en
volumen.
1884:
Lleva por un tiempo a Don Mariano a vivir con él, en Nueva York. Para
Adelaida Baralt escribe una novela, Amistad funesta que firma con con el
seudónimo de Adelaida Ra. Durante su incansable tarea de propagandista
revolucionario conoce a tres de los veteranos de la guerra de Céspedes
que iban a ser figuras claves de la guerra de emancipación cubana:
Máximo Gómez, Antonio Maceo y Flor Crombet. Discursos, proclamas,
escritos. Ya le llaman "el maestro".
1887:
Cónsul de Uruguay
1889:
Publica, a expensas de un editor generoso, un periódico infantil, "La
Edad de Oro", escrito por él desde la primera hasta la última página.
Alcanzan a aparecer cuatro números.
1890:
Cónsul de Argentina y Paraguay.
1884 a 1891:
Son los propósitos del fundador del Partido Revolucionario Cubano, que
tiene el titulo de delegado, hacer una guerra generosa y breve; combatir
el anexionismo a los EE. UU. ; evitar el caudillismo; unir a las
emigraciones entre sí, y forjar la conciencia de "nuestra América".
1891, Octubre:
El consulado español protesta porque Martí, cónsul de la Argentina,
ataca a España. Martí renuncia al consulado
1892. Marzo:
Aparece "Patria", órgano de los cubanos exiliados, dirigido por Martí.
1893, Abril:
Lo reeligen delegado. Viajes de propaganda política por los Estados
Unidos, la Florida, Tampa, Cayo Hueso (Key West), Costa Rica, Jamaica,
Panamá.
1894, Agosto:
Es reelecto delegado por segunda vez. Fracasa el plan de la Fernandina.
Aunque apesadumbrado por las criticas y la desazón de sus compatriotas,
Martí logra rehacerse.
1895, 29 de enero:
Orden de levantamiento. Sale de Nueva York rumbo a Santo Domingo y
Cuba.
1895, 19 de Mayo:
Muerte de José Martí en Dos Ríos.
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Direcciones principales
Existen en la red innumerables
páginas dedicadas exclusivamente al insigne poeta cubano. De entre las
más completas, destacamos las siguientes. En ellas podemos encontrar
desde su biografía hasta su obra, pasando por cartas y documentos varios
y significativos.
·
La
página sobre Martí
que nos comenta Héctor Velarde.
·
Destaca la
página en inglés
confeccionada por Enrique Sánchez.
·
Completa es también la
página confeccionada por Artwork.
Ir a inicio
Datos
biográficos
·
Armando Hart Dávalos, Director de la Oficina del Programa
Martiano y Miembro del Consejo de Estado de la República de Cuba, ofrece
una
bella semblanza del escritor cubano.
Obras
Teatro:
·
Abdala.
·
Patria y libertad.
Poesía:
·
Versos libres.
·
Ismaelillo.
·
La Edad de Oro.
·
Versos sencillos.
·
El poema
Y te busqué,
extraído del libro Versos de amor, publicado por Gonzalo
Quesada en Cuba en 1930.
·
En la página web Ciudad Iberoamericana vienen algunos poemas de
sus tres publicaciones poéticas más importantes:
Ismaelillo,
Versos libres y Versos sencillos.
·
Isabel Arrieta y Roger Gutiérrez presentan
algunos poemas sueltos
de la obra en verso de José Martí.
·
Haschisch.
Cuentos:
·
Los zapaticos de Rosa.
·
Nené traviesa.
·
El camarón encantado.
·
Bebe y el señor don Pomposo.
·
La muñeca negra.
·
Meñique.
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Otros textos:
·
El Colegio de la Esperanza ofrece en su página web, entre otras
obras del escritor cubano, un
texto sobre el general José de San Martín
publicado en 1899 en la revista para niños La edad de oro.
Inglés
Ir a
inicio
Alemán
Artículo informativo sobre la vida
del escritor cubano en alemán, por Armando Hart Dávalos, titulado
Wer war José Martí
Versión al alemán de
Versos sencillos.
Bibliografía
sobre el autor y obra
·
Encontramos en la Universidad de Florida una importante
bibliografía sobre Martí.
·
Paul P. Reuben ofrece una
extensa bibliografía
sobre los temas martianos.
Artículos y libros localizables
en la red.
·
Jesús Zúñiga hace una bella reflexión sobre nuestro escritor en
Martí 102 años después.
·
La Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe elabora
sobre los textos de Martí una
propuesta pedagógica.
. Reseña de la presentación del libro de José
Miguel Oviedo
Cuaderno imaginario.
·
Raúl Fornet Betancourt nos propone en un
ensayo algunos
elementos para una lectura filosófica de José Martí.
·
Mercedes García Tudurí publica una
poesía a Martí
·
Ramón de Armas,
José Martí forjador de pueblos.
·
Salvador Arias,
Recopilación de aforismos.
·
Salvador Arias,
Glosando La Edad de Oro.
·
Carlos Ripoll,
Martí.
·
Sean Donahue,
Cuba and revolution.
·
Ned J. Davidson,
Sound
patterns in a poem of José Martí.
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Foros
de debate y discusión sobre el autor
·
El
Centro de Estudios Martianos
es un gran foro de debate sobre el autor cubano y
ofrece diversos estudios y artículos sobre la figura y obra de José
Martí, así como información sobre el II COLOQUIO INTERNACIONAL «JOSÉ
MARTÍ Y LA CULTURA IBEROAMERICANA».
Otros
ENLACES de interés
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Eduardo Camacho ofrece una exposición sobre la serie completa
La Edad de Oro: signo y color,
fruto del estudio y análisis de los cuatro números de la revista La
Edad de Oro que escribió José Martí para los niños de América,
publicada en Nueva York en los meses de julio, agosto, septiembre y
octubre de 1889.
·
Algunas fragmentos de
temas polémicos tratados por Martí
traducidos al inglés.
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Breve
reseña de la vida de Martí
en alemán.
.Página dedicada a los
héroes independentistas hispanoamericanos
en idioma letonio.
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