Primeras Villas de Cuba
Uso original: ermita / Uso actual: iglesia
Comprendida en el repertorio camagüeyano figura la iglesia
de San Juan de Dios. La primera referencia de su construcción como ermita
pertenece a 1687. Reconstruida en la segunda década del siglo XVIII por
concurso de los vecinos y en particular por dos de sus principales
benefactores, Gaspar Alonso Betancourt Cisneros y su esposa Angela A.
Hidalgo Agramonte. En mayo de 1731 el Prior del hospital habanero de San
Juan de Dios, Fray Joseph Díaz Ponte reconoció ser fundador del
convento–hospital de Nuestra Señora de la Asunción de la villa de Puerto
Príncipe con lo cual deja probada la denominación original de la iglesia.
En su visita a la villa en 1756 el Obispo de Cuba Pedro Agustín Morell
formalizó oficialmente la presencia de los religiosos hospitalarios del
patriarca de San Juan de Dios para el hospital anexo a esa iglesia.
Tenia una torre en el lado derecho la cual se demolió y lo fue
reconstruida en 1848 al centro del edificio.
Como fue costumbre desde su surgimiento mantuvo esta iglesia la práctica
de sus enterramientos bajo el piso de su altar mayor y en su nave, es así
como sus benefactores permanecen bajo este al igual que la señora María de
la Trinidad Cisneros conocida como la Capitana o la Coronela debido a la
graduación militar de su esposo, la cual hizo donación en 1792 de la
interesante imagen de la Santísima Trinidad realizada en madera preciosa y
que preside el altar mayor del templo.
Es uninave con cinco altares, posee una fachada de perfecta simetría. La
torre está formada por cuatro cuerpos y rematada por una pequeña cúpula
semicircular. Solo en los extremos presenta pilastras adosadas rematadas
con un pequeño volumen rectangular terminado en pirámide composición que
se repite en lo alto de la torre.
El segundo nivel de la torre y remate de la fachada, está flanqueado por
dos aletones curvos y en su centro presenta un pequeño óculo elíptico que
distingue y caracteriza esta fachada. Este elemento, junto al único acceso
principal, la más grande de las tres ventanas que posee, al vano que
sostiene la campana y al pequeñísimo vano de Medio punto que lo corona;
enfatizan el eje vertical y a la vez simétrico de esta composición. Se le
atribuye un tímido barroquismo, por el movimiento de los cuerpos entrantes
y salientes, molduras curvas, óculo elíptico. Pero predominan en especial
los códigos de la arquitectura colonial cubana con influencia mudéjar,
como se puede apreciar en el techo de armadura de par y nudillos etc.
Tomado del Periódicodigital Adelante, Camagüey, Cuba